Hoy me desperté tarde, pues el día anterior me quedé releyendo las conversaciones que solía tener con él hasta las 3:30am. Me levanté a la 1:30pm, mi familia me había dejado una nota: nos fuimos a almorzar con tu hermano, te traeremos comida china. Besos, tus papis.

Fui a la cocina y noté el chocolate con leche en la hornilla aún caliente, un ponqué a medio comer sobre la mesa y unos cuantos panes. En 10 minutos acabé con ellos, pero aún no me sentía satisfecha así que recalenté algo de comida que había sobrado ayer.
Me dirigí al baño, el agua de la terma estaba caliente pero, antes de ingresar a la ducha me desnudé y me miré al espejo. Piernas gruesas, abdomen con dos lonjas notables y brazos amplios. Los collar bones apenas podían distinguirse y los huesos de mi cadera ya no sobresalían como antes. Inmediatamente me incliné al retrete y, sin pensarlo dos veces, me saqué toda la mierda que había introducido en mi.
Vomité hasta que las lágrimas no me dejaban distinguir en lo absoluto. Volví a verme al espejo y me sentí ligera, pero gorda. Mientras tomaba mi ducha sentía mi abdomen, gordo. Mis brazos, gordos. Mi cadera, gorda. Me sentía gorda.
No puedo ser feliz.
No vivo, no respiro, no existo un solo instante sin sentirme gorda.
Me pesé, con mucho temor. Mido 1.59cm y peso 55 putos kilos.
A mi no me jodan. No solo me siento gorda, estoy gorda.
No vivo, no respiro, no existo un solo instante sin sentirme gorda.
Me pesé, con mucho temor. Mido 1.59cm y peso 55 putos kilos.
A mi no me jodan. No solo me siento gorda, estoy gorda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario